Al tercer día decidimos visitar Cabo blanco, motivados quizás por la infinidad de leyendas que se cuentan sobre este lugar, estrellas de cine y escritores que vivieron y se inspiraron en ella.
Para llegar a Cabo Blanco, primero debemos dirigirnos desde Mancora hacia Los Organos, para desde alli enrumbar hacia el poblado de El Alto, ubicado a dos horas de camino, rumbo al sur. Una vez en El Alto se toma una 4x4 hacia Cabo Blanco.
El camino hacia cabo Blanco es una impresionante bajada (eso explica el nombre de El Alto), por la ladera de un cerro (parte de los cerros de Amotape), desde donde se puede apreciar una impresionante cantidad de plataformas petroleras repartidas por todo el litoral. Cabo Balnco en si es un pueblo pequeño, con un pequeño muelle de pesca y un pequeño malecón que rodea la playa, el verde mar es perfecto para bañarse y correr olas, hasta de “pechito”, aunque debo decir que Vichayito y los Órganos son lugares mas encantadores.
Para salir de Cabo Blanco, se toman las mismas 4x4 que llegan cada media hora, quizá esperamos demasiado, lo cierto es que nuestra partida coincidió con la de más de 100 pescadores que retornaban de su faena de pesca. En cada 4x4 entran 10 personas, nosotros eramos 3 junior, mi madre y yo. Salir de allí fue casi una odisea pues todos se pelean por subir al carro a la carrera, recién pudimos hacerlo al quinto intento, mas por maña que por fuerza, nunca me voy a olvidar de eso, fue una experiencia inolvidable.
Para llegar a Cabo Blanco, primero debemos dirigirnos desde Mancora hacia Los Organos, para desde alli enrumbar hacia el poblado de El Alto, ubicado a dos horas de camino, rumbo al sur. Una vez en El Alto se toma una 4x4 hacia Cabo Blanco.
El camino hacia cabo Blanco es una impresionante bajada (eso explica el nombre de El Alto), por la ladera de un cerro (parte de los cerros de Amotape), desde donde se puede apreciar una impresionante cantidad de plataformas petroleras repartidas por todo el litoral. Cabo Balnco en si es un pueblo pequeño, con un pequeño muelle de pesca y un pequeño malecón que rodea la playa, el verde mar es perfecto para bañarse y correr olas, hasta de “pechito”, aunque debo decir que Vichayito y los Órganos son lugares mas encantadores.
Para salir de Cabo Blanco, se toman las mismas 4x4 que llegan cada media hora, quizá esperamos demasiado, lo cierto es que nuestra partida coincidió con la de más de 100 pescadores que retornaban de su faena de pesca. En cada 4x4 entran 10 personas, nosotros eramos 3 junior, mi madre y yo. Salir de allí fue casi una odisea pues todos se pelean por subir al carro a la carrera, recién pudimos hacerlo al quinto intento, mas por maña que por fuerza, nunca me voy a olvidar de eso, fue una experiencia inolvidable.




