miércoles, 26 de marzo de 2008

Lima - Tumbes - Lima: Cabo Blanco

Al tercer día decidimos visitar Cabo blanco, motivados quizás por la infinidad de leyendas que se cuentan sobre este lugar, estrellas de cine y escritores que vivieron y se inspiraron en ella.
Para llegar a Cabo Blanco, primero debemos dirigirnos desde Mancora hacia Los Organos, para desde alli enrumbar hacia el poblado de El Alto, ubicado a dos horas de camino, rumbo al sur. Una vez en El Alto se toma una 4x4 hacia Cabo Blanco.
El camino hacia cabo Blanco es una impresionante bajada (eso explica el nombre de El Alto), por la ladera de un cerro (parte de los cerros de Amotape), desde donde se puede apreciar una impresionante cantidad de plataformas petroleras repartidas por todo el litoral. Cabo Balnco en si es un pueblo pequeño, con un pequeño muelle de pesca y un pequeño malecón que rodea la playa, el verde mar es perfecto para bañarse y correr olas, hasta de “pechito”, aunque debo decir que Vichayito y los Órganos son lugares mas encantadores.
Para salir de Cabo Blanco, se toman las mismas 4x4 que llegan cada media hora, quizá esperamos demasiado, lo cierto es que nuestra partida coincidió con la de más de 100 pescadores que retornaban de su faena de pesca. En cada 4x4 entran 10 personas, nosotros eramos 3 junior, mi madre y yo. Salir de allí fue casi una odisea pues todos se pelean por subir al carro a la carrera, recién pudimos hacerlo al quinto intento, mas por maña que por fuerza, nunca me voy a olvidar de eso, fue una experiencia inolvidable.

Lima - Tumbes - Lima: El paraíso encontrado

Ya que Mancora estaba irremediablemente perdida, decidimos recorrer las playas aledañas. Felizmente estas aun guardan el encanto de ser playas solitarias y paradisiacas donde se puede disfrutar un relajante día de playa. Vichayito fue el primer destino escogido, aquí si se percibe aun el encanto que Mancora ha perdido, me sorprende la extraña combinación entre campo y playa, que llega a tal extremo que los vendedores del lugar, recorren el litoral en burro, ofreciendo sus productos.
La mañana siguiente visitamos Los Organos, es una playa simplemente espectacular, en este lugar, por las mañanas el viento juega con la arena brindando un impresionante espectáculo.
En los alrededores se puede apreciar a los lugareños fabricando sus botes a la usanza antigua, tallando cada detalle a mano, quizás como lo vienen haciendo generación tras generación, desde quien sabe cuándo.
El mar es tranquilo, y hay bastante piso, perfecto para gente como yo, que no sabe nadar. La temperatura del agua no es muy baja, solo lo suficiente para refrescarse, pues el calor aquí es sofocante. Debo confesar que no visite este lugar antes, simplemente porque no me gustaba su nombre,(que se debe a quela forma de los acantilados del lugar se asemeja a la forma de las antiguos órganos de tubos de las iglesias) pero se trata de un lugar paradisiaco, que espero nadie deje que pierda su encanto nunca.

miércoles, 2 de enero de 2008

Lima - Tumbes - Lima: El paraíso perdido

Los buses de Chiclayo hacia Tumbes parten siempre de noche, (15 soles) pues deben recorrer más de 300 km de interminable desierto, tomamos un bus Cruzero de dos pisos, y nos sentamos en los primeros asientos del segundo nivel, la vista de las estrellas es alucinante, pero ver otros buses, aproximarse en sentido contrario, a toda velocidad, es bastante perturbador. Las únicas ciudades que hay en el camino son Piura y Sullana, donde hicimos unas breves paradas.

Llegamos a Mancora a las 4 de la mañana, debíamos encontrar a mi madre en un hospedaje, pero nos desorientamos un poco pues el pueblo está bastante cambiado desde la última vez que lo vistamos en el 2003. Decidimos esperar a que amanezca mientras descansábamos en el malecón.


Ya al amanecer logramos ubicar a mi vieja y nos instalamos, luego nos dirigimos a recorrer el malecón, fue una ingrata sorpresa observar que toda la playa del pueblo ha sido invadida por hospedajes hechos de esteras y troncos, en medio de los cuales se ha formado una laguna de aguas servidas, en la cual retozan los buitres (se puede ver una imagen satelital de esa laguna AQUÍ). Mancora ya no es la misma de antes y al parecer nunca podrá volver a ser la misma, me pregunto cómo pudieron permitir esto los alcaldes de este lugar? Porque nadie dice nada de esto?



2003




2007

Lima - Tumbes - Lima: De tumbas y señores

Al regresar, decidimos visitar el Museo “Tumbas Reales de Sipan”, lugar donde se exhiben los restos y joyas del Señor de Sipán (antiguo monarca) y del viejo Señor de Sipán (se cree que fue el médico brujo), grandes jerarcas de la cultura Moche, que gobernaron esta zona entre los siglos I y VII dC. Un poco como para levantar los ánimos, tras el fiasco que habíamos sufrido, en Túcume.

Lástima que no dejen tomar fotos, pues la joyas, tocados, artesanías y momias que se exhiben en el museo, son ciertamente espectaculares, una muestra del gran nivel que alcanzaron las culturas pre incas que poblaron estas tierras, la verdad no puedo más que sentirme asombrado y orgulloso de nuestra cultura y de nuestras raíces.



Quisimos comprar recuerdos, pero lamentablemente no venden ninguno en las tiendas aledañas al museo, los vendedores nos informaron que estaba prohibido. Esto sumado a no poder tomar fotos dentro del museo, significo no poder llevarnos ningún recuerdo de los Moche a casa.

Decidimos recorrer Lambayeque, antes de partir hacia Mancora. El pueblo en si es bastante pintoresco y acogedor, la gente es muy amable y la comida típica es muy agradable. Aun conserva el encanto que le da el ser un pueblo y no una ciudad como Chiclayo, que da la sensación de encontrarnos un distrito más de Lima, con todos los pros y contras que esto conlleva.

(Foto tomada de www.pomalaza.com)

Lima - Tumbes - Lima: Túcume y el "Valle de las Pirámides"

El camino hacia Túcume atraviesa la campiña chiclayana, con paisajes caracterizados por verdes planicies que cubren todo hasta el horizonte, una mezcla entre campos de cultivo y vegetación. Tras 2 horas de camino se llega al pueblo, punto de partida hacia el complejo de huacas conocido como el “Valle de las pirámides de Túcume”.
La entrada al complejo cuesta 8 soles, tarifa que me pareció bastante cara, tomando en cuenta que ni siquiera da derecho a una visita guiada y el museo de sitio no tiene mucho que ver. Las supuestas pirámides no son otra cosa que un montón de huacas de adobe sin forma, desperdigadas por el valle, y la verdad que me sentí recontra estafado, pues no hay nada espectacular en este lugar y ni siquiera está bien señalizado, no cubre las expectativas que uno se puede formar al hablar de un supuesto “valle de las pirámides”. Me pregunto a donde se van los 8 soles que cobran a los todos los incautos que visitan el lugar.
Como nota pintoresca, en la plaza del pueblo hay un lugar autodenominado “bar portátil (¿?) el cristalito”. Lamentablemente se encontraba cerrado, me hubiera gustado saber de qué se trataba.

Lima - Tumbes - Lima: Día 1

Es increíble como pasa el tiempo, en febrero de 2007, hace casi un año, recorrí la costa norte del Perú durante un par de semanas. Tratare de reseñar ese periplo en las próximas entradas.

Partimos de Lima un lunes por la tarde, nuestro destino inicial era Trujillo para luego tomar una conexión hacia Chiclayo, y luego enrumbar hacia Mancora. Partimos desde Fiori en un bus de la empresa Erick el Rojo (vaya nombre para una empresa de transportes), el pasaje estaba 25 soles.

Tras una breve parada en Huarmey para la cena de rigor, y un viaje sin contratiempos, llegamos a Trujillo en medio de la madrugada, inmediatamente nos dirigimos a tomar un bus hacia Chiclayo, pues la idea llegar a esa ciudad lo antes posible pues deseábamos recorrer algunos de los museos y huacas de la zona.
Tres horas y 15 soles después llegamos a Chiclayo, casi al amanecer. Tras una rápida vuelta por la ciudad nos enrumbamos hacia Lambayeque, donde nos hospedamos, en el hospedaje “El Viajero” (15 soles, muy cómodo y acogedor, altamente recomendable). Luego de instalarnos nos enrumbamos hacia el poblado de Túcume, por la carretera hacia Olmos, para conocer sus pirámides.

martes, 25 de diciembre de 2007

Viaje a las raíces: Macchu Picchu



Llegar por fin al poblado de Aguas Calientes (ahora se llama Macchu Picchu Pueblo, que originales), es casi un sueño hecho realidad, tanto por el largo viaje, como por la sensación de sueño hecho realidad que nos embarga. El pueblo no es muy grande, un mercado, una estacion de tren, un municipio, una comisaria y unos diez restaurantes, la verdad tampoco hay espacio para mucho mas.

Los buses para ascender hacia la ciudadela cuestan 6 dolares, la entrada se debe comprar antes de ascender y cuesta masomenos 60 soles (a menos hasta junio de este año). La subida dura mas o menos 30 minutos, zigzagueando por la ladera del cerro. Tras pasar los controles, (que la verdad no son muy rigurosos), se asciende por un camino inca que sigue por la ladera , y que a uno se le hace interminable, pues la subida, la impaciencia y el calor sofocante lo hacen un tanto dificil.



Todo esto se ve recompensado al llegar al final del camino y apreciar la ciudadela en una panoramica de todo su esplendor, estoy seguro que sera un recuerdo que no olvidare por mucho tiempo. Contemplo la ciudadela sin poder creerlo, es mas espectacular de lo que me imaginaba, una especie de meseta verde rodeada completamente de cerros, sin exagerar se puede sentir la energia en el ambiente.





Tras recuperar un poco el aliento, procedimos a recorrer la ciudadela: visitamos el intihuatana, luego el templo de las tres ventanas, que es mas impresionante de lo puede parecer, pues se nota que fue edificado con mucho mayor precision, en comparacion con los otros ambientes, se cree que fue un observatorio astrologico y uno de los ambientes principales del conjunto en si.





Continuamos nuestro recorrido, aunque debo confesar que sin guia uno puede sentirse un poco perdido, (maldicion debi documentarme un poco mas antes de venir!!). Pero logramos visitar el templo del sol y el condor, dos de las atracciones del complejo. No pudimos ascender al Huayna Picchu pues el acceso es restringido hasta las 11 am solamente (osea que si quieres visitarlo, tienes que quedarte en el pueblo hasta el dia siguiente y pagar nuevamente todos los boletos, porque como el tren llega a las 12, es imposible visitar la ciudadela y el huayna picchu el mismo dia sin tener que hospedarse en el pueblo, friamente calculado, para eso si que somos vivos!).



Luego nos dirigimos a desparramarnos en una de las terrazas del complejo, escucho "Frances farmer will have her revenge on Seattle", y me concentro en llenarme de la energia del ombligo del mundo, les aseguro que es una experiencia gratificante y hermosa, que pese a los inconvenientes espero poder repetir pronto.


Viaje a las raíces: Comitiva familiar aguardandonos impaciente

Viaje a las raíces: Me gustaría ser dueño de esta casa


viernes, 21 de diciembre de 2007

Un lugar para recoger flores


El tour al nevado Huaytapallana ("Lugar para recoger flores", en dialecto wanka) costaba masomenos 50 soles, en julio del 2006.La partida es a las 8am y el viaje hasta el nevado dura aproximadamente 4 horas, debido a que si bien no está a mucha distancia de la ciudad se llega él por una carretera afirmada que a duras penas zigzaguea por una de las laderas del cerro., en la radio suena un cd de reggaetón que a pesar de no ser de mis preferidos cae muy bien para acompañar el trayecto y hacer una que otra broma.


Aproximadamente a las 12 del día se llega a la estación de “Virgen de las Nieves”, de donde parten todos los caminos hacia los diferentes picos del nevado y se pueden comprar víveres. Una vez aprovisionados, tomamos el desvío hacia la laguna de Lazuhuntay. Tras una hora más de camino, al doblar un recodo se asoman imponentes el pico Lazunhuntay de 5557 msnm (uno de los 6 que tiene el Huaytapallana)y la laguna del mismo nombre, el carro se detiene para las fotos de rigor, y me sorprende encontrar manadas de llamas salvajes que por sus colores se confunden con la maleza.



Qué bien se siente respirar un poco de aire puro en este recóndito lugar de nuestra serranía, y también dejar de escuchar un rato ese mismo cd de reggaetón que ya sonaba por quinta vez y ya a nadie le parecía gracioso, debo reconocer que antes de visitar Huancayo no sabía de la existencia de este lugar y me siento muy feliz de conocerlo y estar por primera vez a mas de 5000 msnm.


Reanudamos la marcha y nos dirigimos hacia la laguna en si, el camino se hace más estrecho, corre por una ladera sobre un barranco de unos 500 metros. La laguna tiene un espectacular color verdoso casi turquesa, y el sol comienza a asomarse por uno de los costados del nevado.( me sorprende darme cuenta que, si bien ha pasado más de año y medio desde que visite el nevado, logro recordar tantos detalles de aquel lugar, no me caracterizo precisamente por tener muy buena memoria).

Al llegar, nos detenemos un momento a reunir fuerzas y hacer un pagapu o pago a la tierra, como pidiéndole permiso al nevado para recorrer sus dominios, una vez terminado esto emprendemos la subida hacia el nevado, muchos van quedando en el camino, pues la subida es un tanto exigente, pero felizmente no nos afecta mucho la altura, y el guía nos asegura que con un poco de esfuerzo, todo saldrá bien, tras darnos de tomar un poco de su yonque.


Ya a 5200 msnm comienza a nevar, yo nunca había visto nevar, así que imaginaran mi asombro, para mí es un momento casi mágico, aunque debo admitir que imaginaba que los copos de nieve eran más grandes. Una experiencia inolvidable, valió la pena el largo viaje y las 4 horas escuchando reggaetón. Tras unos metros más llegamos prácticamente al pico del nevado, y todos empezamos a jugar y resbalar por la nieve, sin querer queriendo acabo de coronar mi primer nevado y sobreviví en el intento, algo que nunca imagine al salir de Lima.

Ya de regreso, nos topamos con un grupo de personas bastantes sospechosas que realizaban un extraño ritual a un costado de la laguna, nos exigen no tomar fotos, y la verdad preferimos no hacerlo. El guía nos dice que no deben estar haciendo nada bueno, ni nada santo y el nevado parece darle la razón, pues de improviso deja caer grandes pedazos de hielo en la laguna, llego la hora de irnos.

Huancayo nos acaba de brindar la primera, de las muchas sorpresas que guardaba para nosotros.
(Imagen principal y mapa tomados de http://www.huaytapallana.com/ )