Ya que Mancora estaba irremediablemente perdida, decidimos recorrer las playas aledañas. Felizmente estas aun guardan el encanto de ser playas solitarias y paradisiacas donde se puede disfrutar un relajante día de playa. Vichayito fue el primer destino escogido, aquí si se percibe aun el encanto que Mancora ha perdido, me sorprende la extraña combinación entre campo y playa, que llega a tal extremo que los vendedores del lugar, recorren el litoral en burro, ofreciendo sus productos.
La mañana siguiente visitamos Los Organos, es una playa simplemente espectacular, en este lugar, por las mañanas el viento juega con la arena brindando un impresionante espectáculo.
En los alrededores se puede apreciar a los lugareños fabricando sus botes a la usanza antigua, tallando cada detalle a mano, quizás como lo vienen haciendo generación tras generación, desde quien sabe cuándo.
El mar es tranquilo, y hay bastante piso, perfecto para gente como yo, que no sabe nadar. La temperatura del agua no es muy baja, solo lo suficiente para refrescarse, pues el calor aquí es sofocante. Debo confesar que no visite este lugar antes, simplemente porque no me gustaba su nombre,(que se debe a quela forma de los acantilados del lugar se asemeja a la forma de las antiguos órganos de tubos de las iglesias) pero se trata de un lugar paradisiaco, que espero nadie deje que pierda su encanto nunca.
La mañana siguiente visitamos Los Organos, es una playa simplemente espectacular, en este lugar, por las mañanas el viento juega con la arena brindando un impresionante espectáculo.
En los alrededores se puede apreciar a los lugareños fabricando sus botes a la usanza antigua, tallando cada detalle a mano, quizás como lo vienen haciendo generación tras generación, desde quien sabe cuándo.
El mar es tranquilo, y hay bastante piso, perfecto para gente como yo, que no sabe nadar. La temperatura del agua no es muy baja, solo lo suficiente para refrescarse, pues el calor aquí es sofocante. Debo confesar que no visite este lugar antes, simplemente porque no me gustaba su nombre,(que se debe a quela forma de los acantilados del lugar se asemeja a la forma de las antiguos órganos de tubos de las iglesias) pero se trata de un lugar paradisiaco, que espero nadie deje que pierda su encanto nunca.
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